Por las denuncias de ruido, cientos de jugadores de pádel podrían quedarse sin pista.

Por las denuncias de ruido, cientos de jugadores de pádel podrían quedarse sin pista.


La denuncia de un vecino por ruidos molestos podría hacer que cientos de nuqueños participen en actividades recreativas en la Cancha de Padel Bardas en Santa Genoveva. Aunque el polideportivo confirmó que cumplió con todos los pedidos del municipio, el juez cambió su decisión original y pidió nuevos parámetros respecto a la posibilidad de cerrar el recinto si el volumen excede el límite permitido.

Alejandro Castañeda, dueño del complejo en calle Pehuén, dijo que los juzgados funcionan desde 1991. Ocho años después, un vecino fue a una residencia cercana y se quejó del molesto sonido de las pelotas al ser golpeadas. en un frontón

Con base en estos reclamos, el municipio exigió una serie de mejoras de infraestructura a Castaneda. Como resultado, tuvo que gastar mucho dinero en obtener asesoramiento sobre acústica e insonorización del recinto deportivo. Después de colocar una capa protectora en el techo, construyeron un muro adicional en el patio cercano a la casa del vecino.

A pesar de los esfuerzos, las denuncias están llegando. En consecuencia, el municipio decidió imponer límites de tiempo a los jugadores de pádel. De esta forma, la pista cercana a ese inmueble no puede ser utilizada de noche, lo que se traduce en una pérdida de rentabilidad para la gestión de Bardas Pádel.

Bardas Padel- Barrio Santa Genoveva (5).jpg

En 2014, el conflicto fue procesado. El vecino interpuso una demanda civil y se realizaron mediciones con peritos para determinar el nivel de decibelios que produce el juego. “El resultado nos dio un buen resultado, dice que no son ruidos molestos”, Castañeda, sin embargo, la demandante apeló al tribunal, que revocó la primera sentencia y pidió nuevas valoraciones bajo amenaza de clausura. Espacio.

Castaneda explicó a LM Nuquen que “no hemos tenido cierres ni multas, siempre hemos trabajado bien con el municipio y hemos pedido las mejoras que nos han pedido, ya cumplió con todos los requisitos necesarios.

En los últimos años, el pádel ha resurgido como actividad lúdica, por lo que el complejo se llena de todos los turnos. Además de las pistas que alquilan, ofrecen clases presenciales para aquellos que se inician en la actividad o quieren mejorar su técnica. Sin embargo, estos eventos pueden terminar si la justicia avanza con el cierre.

El cierre del complejo también significa la pérdida de medios de vida para las seis personas que trabajan allí de forma permanente. Por eso, Castañeda quiere dejar claro su reclamo de llegar a una solución y no cerrar los tribunales. “El ambiente de la ciudad es masivo, hay ruido por todas partes, pero si no son molestos, no pueden quejarse a placer”, lamentó.

contributor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.